Apuntar a la sustentabilidad

04/10/2011

por Sumá Fraternidad

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Recién salgo de una reunión de dos horas y media con las amigas de Nuevo Sol, y la verdad es que pusimos mucha carne al asador acerca de temáticas generales vinculadas al desarrollo comunitario. Me parece interesante anotar y compartir lo que salió, a beneficio de ulteriores y futuras reflexiones.
 

  • Si se quiere preentar un proyecto, es muy importante realizar un diagnóstico acertado de las situaciones en las cuales una ONG quiere trabajar, describiendo un árbol de problemas que sea capaz de poner las responsabilidades en su justo lugar. A veces, una actitud que tenemos las organizaciones de matriz católica es la de trabajar con las personas en situación de vulnerabilidad, tanto en ámbito familiar como comunitario, como si asignáramos la mayor parte de la responsabilidad de la exclusión a la misma persona excluída. En cambio, no contemplamos actividades que involucren también el Estado, el sujeto más fuerte y, de última, el principal responsable de la exclusión que padecen muchos de nuestros hermanos.
  • Al revisar las actividades que llevamos a cabo en lo que popularmente se conoce como “apoyo escolar”, vemos que somos muy buenos al momento de crear espacios educativos informales alternativos y comunitarios; pero no somos igualmente capaces de fortalecer los espacios educativos formales que ya existen y que, en definitiva, por las razones que sean, terminan generando exclusión educativa. Leyendo en estos días la “Caritas in Veritate” me topé con un concepto interesante (entre otros): sólo podemos vivir la Caridad luego de haber fortalecido la Verdad, entendida como justicia. En otras palabras, primero hay que dar a cada uno lo suyo, y luego podemos empezar a hablar de gratuidad, reciprocidad, etc.; en caso contrario, no estoy amando en sentido cristiano, hago solamente una filantropía. Será un tema de una entrada específica de este blog.
  • Nuestros proyectos tienen que basarse sobre un a) Observatorio de Derechos y b) Protocolos de Atención consensuados en red con otras organizaciones aliadas y en base al trabajo de un equipo interdisciplinario. a) El primer tema se fundamenta en el hecho de que a veces hay leyes y presupuestos que defienden a la persona en situación de vulnerabilidad, pero, al final del día, no se construyen viviendas, en las clases hay una cantidad excesiva de chicos para las humanas capacidades de docentes, que, además, están mal pagados, etc. El trabajo de una ONG es primariamente el de vigilar que cada persona reciba lo que le corresponde por ley, y por supuesto es más efectivo hacerlo en red entre distintas organizaciones operativas en el territorio que se reúnen mínimo una vez por mes (pero, mejor si es quincenalmente). Si se detecta una injusticia, de inmediato se comparte con las demás ONGs y se recurre a las instancias correspondientes (incluso a la prensa) para que las instituciones adopten las necesarias medidas correctivas. b) El segundo tema se justifica por el hecho de tener que trabajar de manera más objetiva, para saber desde el principio hacia dónde apuntamos, y así disponer a posteriori de indicadores comprobables de éxito o fracaso. A pesar de estar trabajando en contextos vulnerables y altamente complejos, la medición del impacto de las actividades ejecutadas por una ONG parece ser un tema de creciente interés para los financiadores (y, de última, para las mismas ONGs y los beneficiarios de sus acciones).
  • La sustentabilidad de nuestras acciones es algo fundamental. Como gerentes de ONGs, no siempre somos conscientes de la responsabilidad que tenemos al tomar (o al evitar de tomar) decisiones estratégicas. Contratar un profesional, por ejemplo, sin pensar en un plan de carrera adecuado para él puede generar un problema muy serio en los años siguientes. Sobre todo porque los profesionales mejores se arman solos sus planes y si no encuentran la posibilidad de desarrollarse en nuestras organizaciones no tendrán ninguna dificultad para encontrarla en otro lado; mientras que, sin la oportuna gestión de los recursos humanos, simplemente estamos creando las condiciones más favorables para que los profesionales mediocres se vayan quedando, a fin de acumular comodidades y beneficios. A nivel más macro, si una ONG empieza a brindar un servicio tiene que ser muy clara (con si misma y, sobre todo, con los beneficiarios) a qué apunta, con cuáles recursos, y por cuánto tiempo: ¿porqué las actividades tienen que ser eternas? Lo mejor es que tengan una duración limitada (por ejemplo, 5 años) para luego evolucionar, o porque han resuelto, o casi, el problema que querían abordar, o porque otras entidades, por ejemplo, el Estado han terminado reconociendo esta necesidad y han asumido la acción correspondiente a satisfacerla.