¿Trabajar en una ONG nos hace felices?

17/02/2014

por Sumá Fraternidad

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Categoría: Noticias

En base a una publicación hecha por idealistas.org se inició el sano debate de coniderar si los trabajadores del tercer sector están entre los más o los menos infelices.

Los trabajadores del tercer sector, ¿entre los más infelices?

Para muchos poder trabajar en una ONG, hacer algo que genera un impacto positivo en los demás y que te paguen por ello, parece un sueño y sin embargo, hoy nos llamó la atención como en países como Estados Unidos, donde el Tercer Sector genera una importante cantidad de puestos de trabajo, la percepción sobre trabajar en organizaciones sin fines de lucro dista mucho de lo que podríamos pensar.

Un estudio de la Revista Forbes nos revela las industrias donde la gente se siente más y menos feliz en su trabajo. El estudio se basa en un análisis del sitio web CareerBliss.com donde se analizaron las percepciones de 43.000 empleados por cuenta propia de todo el país. Se les pidió que evaluaran nueve factores que afectan al grado de felicidad en el centro de trabajo: relación con sus jefes y compañeros, ambiente de trabajo, recursos, compensación, oportunidades de crecimiento, cultura de trabajo, tareas diarias y control sobre el trabajo realizado a diario. Tras puntuar cada factor, estos fueron los resultados:

Industrias donde las personas están más contentas (siendo 1 los más felices):

1 – Gobierno
2 – Educación
3 – Venta al por mayor y distribución
4 – Inmobiliaria y construcción
5 – Telecomunicaciones
Industrias donde las personas están más descontentas (siendo el 1 los más infelices):

1 – Comercio
2 – Medios de Comunicación
3 – Software e internet
4 – Organizaciones sin fines de lucro
5 – Agricultura y minería
Cuidado con generar falsas expectativas

Nos llama la atención que precisamente trabajar ayudando a otros genere insatisfacción. ¿Cuáles pueden ser las razones? En este interesante blog (en inglés), se muestran ejemplos de las falsas creencias  y expectativas que se pueden tener sobre el trabajo en el tercer sector.

La respuesta de Suma Fraternidad

Como premisa, evidenciaríamos un punto, que nos parece relevante, acerca de la nota de Forbes. No es para restarle importancia a la tabla de posiciones, pero la “distancia” entre el ámbito laboral más feliz y el nuestro no es demasiado grande (4,07 frente a 3,81, en una escala de 0 a 5, me imagino). De todos modos, la diferencia existe y es necesario analizar sus causas, para estudiar posibles soluciones.

Creemos que hay dos factores clave que pueden afectar la percepción de felicidad en nuestro trabajo.

  1.  La precariedad de las condiciones laborales (que en el actual contexto socioeconómico siempre será mayor respecto a quiénes trabajan en la administración pública, por ejemplo).
  2.  Una respuesta menos positiva de lo esperado a nuestra labor diaria: pueden ser críticas que nos llegan de los colegas, de la sociedad en general, o de los mismos destinatarios de nuestras actividades, visto que en muchos casos trabajamos en ambientes relativamente difíciles; o también puede ser un sentido de frustración por no alcanzar todos los objetivos que nos habíamos fijado.

¿Cuáles pueden ser las soluciones?

Para el primer punto, hay que trabajar cada vez más en consolidar nuestras organizaciones, o por lo menos en reducir en lo posible las consecuencias negativas del trabajo precario. Pero, siempre con la consciencia que la estabilidad a largo plazo se encuentra en mayor medida en otros ámbitos laborales. Con respecto al segundo punto, tenemos que asumir las críticas o los fracasos como parte de nuestras tareas solidarias; por lo tanto, utilizamos ambas cosas (si llegan) para mejorar cada vez más la calidad de nuestro trabajo, porque nadie es perfecto, sin dejar que afecten nuestra autoestima o las ganas de trabajar para un mundo más justo y fraterno. Acompañando poblaciones vulnerables, nuestra tarea primordial sería compartir o suscitar alegría y esperanza; en caso contrario, seríamos como la sal que pierde su sabor. Creemos sobre todo en el misterio inabarcable del amor, la caridad y la reciprocidad que nos enseña que “hay quienes dan con alegría y esa alería es precisamente su premio”.