"Si perseveramos veremos el mundo cambiar al rededor"

18/07/2012

por Sumá Fraternidad

Comentarios: 1

Una de las frases que más me resonaron del 7 al 9 de julio, en la Escuela de Estudios Sociales Igino Giordani realizada en la Mariápolis Lía.
Tres días de estudio, momentos de reflexión y espacios de comunión, para encontrar aquellas claves de interpretación y transformación social que surgen del carisma de la unidad.

La Escuela Social se propone el estudio de la socialidad desde la visión del “Mundo a Colores” como lo definía Chiara Lubich, cada pedacito de mundo está llamado a dar un aporte insustituible, y el aporte de nuestro joven continente América Latina dada su maravillosa diversidad cultural, ella lo definía como el de la armonía social en su más alta acepción.
Para contribuir al desarrollo de ésta visión la Escuela de Estudios Sociales dio cita nuevamente éste año en Mariápolis Lía, el eje éste año fue la “La Palabra, crea, ilumina y transforma”.
A lo largo de los tres días se profundizó como la vida de la Palabra transforma nuestras relaciones. Desde una perspectiva cristiana en diálogo con otras doctrinas, se puso en evidencia que las palabras escritas en el evangelio no sólo son motivo de estudio, meditación, predicación, inspiración, sino que pueden y deber ser vividas, encontrando en María el modelo, aquella persona que hizo de La Palabra un estilo de vida, y por tanto brindarnos aquellas herramientas necesarias para vivir en aquella armonía social que buscamos.
Mons. Agustín Radrizzani actual presidente de la EDES y en su conversación de apertura afirmaba que la Iglesia tiene mucho escrito al respecto, pero que es un deber insistir en el testimonio, palabras que no son puestas en practica no pueden trasmitir el mensaje que tienen para le mundo de hoy.
Los textos para el estudio elaborados por destacados profesores presentaban a:

  • Yeshúa y Miriam, como hombre y mujer de su tiempos, dos personas que se supieron  integrar  a su contexto y al  mismo tiempo anunciar una realidad que lo trascendía . Yeshúa, un judío de Nazaret, un  buen vecino, cuidador de la vida, defensor de los últimos, amigo de la mujer, maestro de vida, creador de un movimiento renovador así como un profeta. Miriam una judía de Galilea que habitaba en una aldea rural, pobre y marginada dónde habitaban los artesanos, una mujer sencilla y revolucionaria al mismo tiempo. 
  • Del silencio al diálogo era el título del segundo trabajo, que nos propuso desde una perspectiva histórica y antropológica un análisis de los distintos estadios sociales, desde que el hombre rompió la barrera del silencio y empezó a comunicarse con otros, muchas veces unos silenciando a otros, hasta asumir el desafío que nos plantea la sociedad hoy, ¿cómo convivir?, en la diversidad, sin adoptar posturas que silencien al otro, vivir la sociedad del diálogo como una respuesta.
  • Criterios de acción para la promoción social. Una propuesta metodológica planteada en tres pasos, leer la realidad, analizarla e implementar un plan de acción. Se brindaron criterios generales y metodológicos que independientemente del campo en el que se trabaje, hablaba de la necesidad de  un abordaje integral. Promover la construcción de relaciones sociales de comunión, para lograr genuinos procesos de promoción y desarrollo social.
Cada una de estas presentaciones fueron la base del estudio personal y un rico trabajo colectivo, así como  el marco de las distintas experiencias que fueron compartidas, desde un Centro Social en la periferia de paraná, el testimonio de un sacerdote que desde su compromiso como párroco lideró un movimiento de promoción social en San Feliciano, un político comprometido en su función pública, la Comisión de una Asociación comprometida en dejarse transformar para transformar, hasta llegar a Bolivia, que por medio prestamos a  micro-emprendimientos, muchas familias puedan contar con un medio de sustento propio.
Elementos comunes en estas experiencias, varios. Primero la confianza en el otro, un requisito básico para construcción de relaciones sociales de comunión, dar al otro su justo lugar, ya sea porque vive un situación social diversa a la mía, o porque tiene una mirada del mundo diferente. Segundo, potenciar aquellos recursos humanos con los que se cuentan, generar igualdad en la participación para que el cambio social sea de todos. Y estar atentos a quienes son vulnerados, porque han perdido la posibilidad de expresarse y por eso proponernos que nuestro diálogo sea abierto a 360º para que nadie quede fuera. Tercero, un ingrediente fundamental es el aprendizaje recíproco, aprendizaje comunitario, en éstos procesos todos tenemos algo para aprender, debemos  reconocer al otro y reconocernos para dejarnos transformar y por ende transformar. Por último, la perseverancia, saber esperar también para quienes ansiamos un cambio social profundo YA! (de hoy para ayer) es el secreto para saber administrar las ganas y el compromiso.
En la conclusión se entrevistó a una experta en comunicación comunitaria, la Dra. Susana Nuin, actualmente    Secretaria Ejecutiva del CELAM, quién destaco el derecho a la comunicación como un elemento clave para  la promoción y transformación social, la comunicación como forma de aprender a reconocer a los demás. También habló de la importancia de la socialidad, aquella capacidad implícita en el ser humano que le permite poder vivir la unidad en la diversidad, señalando  nuestro continente como un ejemplo paradigmático. Por tanto, invitaba a los participantes de la Escuela Social a estar sensibles a La Palabra, ver por dónde pasa hoy en la historia, hacer hincapié en estos aspectos de nuestro ser social y en comunidad como clave para vivir la lógica de nuestra esperanza y sobre todo poder dar razones de ella. 
Una conclusión importante que saco de éstos tres días es que no hay transformación social sin gente transformada, y para eso, el diálogo es una clave fundamental, generar espacios dónde el sano intercambio  de ideas y visiones, me permita ser con el otro y dar vida a nuevas posibilidades y oportunidades para el cambio social, promoviendo siempre la participación de todos los protagonistas, y ser ese cambio que queremos ver.
Es por eso que La Palabra juega un rol fundamental, no sólo porque se dice, o por como es dicha, como la analizamos, como la estudiamos, sino sobre todo, por como la vivimos, si la vivimos.
Ante tantos elementos para analizar, me agancho a una frase de esos días …para que no todo quede en palabras: “¿por dónde comenzar nuestro compromiso con el mundo?, por el momento presente.”